Dudas, miedos y sentimientos encontrados, pero siempre con su incansable sonrisa puesta…
Así estaba… “esperando” ese cambio en su vida… ese algo… que realmente llenara su vida… que le devolviese esa pequeña parte de la esencia que dejó abandonada en aquella estación de tren…
Anhelaba momentos pasados y se perdía viendo cómo si de un fotomontaje se tratara, las imágenes de todas las personas que de una manera u otra había marcado su vida…
Observaba tratando de no pestañear cada pequeño detalle… porque cada uno de ellos recordaba instantes sumamente importantes para él… porque esos pequeños detalles eran los que empezaban a volverse difusos… a perderse en la inmensidad de un futuro… que no se sabe que traerá…
Tocaba de nuevo marchar y a medida que empezaba a sentirlo… los nervios iban tomando las riendas…
Múltiples despedidas… abrazos y besos… y alguna que otra lagrimilla…
Promesas de próximas visitas y llamadas de teléfono… frases como hasta pronto… hasta luego… no perderemos el contacto… se repetían una y otra vez en su cabeza… se le hacía tan tangible el miedo a que terminaran siendo vanas promesas…
Llegó su tren… su destino… ya estaba en un nuevo lugar… nada conocido… todo extraño…nuevas rutas…caminos increíbles… y muchas cosas de las que disfrutar…
Comenzaba su andadura lejos… muy lejos… y tenía que aprender a afrontar la soledad…