jueves, 4 de agosto de 2011

Salió corriendo...

Salió corriendo…  deprisa… muy, muy deprisa…

Parecía tener un objetivo claro… y no quería mirar atrás… su cara tenía las facciones más duras que jamás le vi… se le veía cansado… rabioso… y con ganas de llegar…

Huía de nuevo…  hacía demasiado que no lo hacía… había perdido la costumbre… de cerrar puertas… de abandonar lugares… de armarse… de nuevo… sin sentimientos…

¿Se había visto abocado? ¿Quería verdaderamente huir? ¿Tenía la necesidad de hacerlo?
¿Y tú hacia dónde quieres huir?

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