Y es que uno no se acostumbra a echar de menos...
Resulta difícil tener la sensación de que se te escapa algo de dentro...
Que... la distancia física... acaba convirtiéndose en distancia emocional...
Que la complicidad se va difuminando...
Que... lo que antes eran conversaciones de horas... ahora parecen... puro trámite de ¡Hola!, ¿qué tal?, hasta luego...
Que el cariño... se cambia por frialdad...
Que el ya nos llamamos... se acerca a un quizás te llamo... o se deja siempre para mañana...
Y es que poco a poco todo se enfría... las promesas se quedan en simples palabras...y... ¿quién le pone remedio?
solo lo remedian los verdaderos amigos, aquellos que están ahí se este donde se esté.
ResponderEliminarSergin
siempre se tiene que poner remedio por parte de las dos partes, no?
ResponderEliminarEs cierto...pero... y si el orgullo... el miedo... la sensación de no estar demasiado lejos... o te centras en convencerte de que la rutina se ha hecho tan fuerte... que no hay tiempo para nadie... aún sabiendo que ese echar de menos... esa falta de comunicación... de cercanía... de seguir estando ahí... y sobre todo... de cumplir... con aquello de siempre tendremos un momento para hablar... para estar ahí... nunca... nos perderemos...
ResponderEliminartu rutina se ha hecho muy fuerte? sal de la rutina y mira un pelin alrededor.
ResponderEliminarechas de menso esa comunicación que tenías antes? toma cartas en el asunto..no es dificil...solo es decolgar el tlf como se hacia antes
La rutina... para quien está acostumbrado a otra cosa... se hace... cuesta arriba... pero... las decisiones son así...
ResponderEliminarY bueno... la comunicación dicen q siempre puede recuperarse... pero... cuesta tanto tomar las cartas en el asunto...